No venimos a hacer tu trabajo. Venimos a que tus clientes lleguen preparados: los CFDI cargados, la cobranza al día y las fechas claras — para que la junta trate de decisiones y no de perseguir facturas.
Dejas de pedir la misma información cada mes. Los CFDI ya están cargados, la cobranza está ordenada y el cliente llega a la junta habiendo visto sus números.
Entras con tu correo y tu contraseña, dentro de los usuarios del plan de tu cliente. Ves lo mismo que él. Nadie comparte contraseñas — ni tú ni él.
Las fechas se calculan como manda el Art. 12 del Código Fiscal, con días inhábiles y recorridos. Cuando avisas de una fecha, el sistema ya avisó también.
La revisión 69-B marca a un proveedor en presunto o definitivo antes de que la deducción sea un pleito, no después.
Por cada empresa que llega por tu recomendación y se queda, recibes una comisión recurrente mientras siga siendo cliente. Sin cuotas, sin exclusividad y sin obligarte a vender nada: si no le sirve a tu cliente, no lo recomiendes.
El porcentaje y la forma de pago los acordamos contigo antes de empezar, por escrito.
No. No presentamos declaraciones, no firmamos, no damos asesoría fiscal y no queremos hacerlo. Somos software: ordenamos cifras, calculamos fechas y preparamos decisiones. La responsabilidad profesional sigue siendo tuya, y el cliente lo sabe porque se lo decimos en cada pantalla.